4.10.14

Las casualidades no existen.

Volviendo del centro comercial esta noche en el coche buscando sitio para aparcar, nada más llegar a mi pueblo he empezado a mirar cada moto que pasaba por la carretera desde la ventanilla del coche para ver si lo veía,después de ver una moto con la publicidad de donde él trabaja el corazón ya me iba acelerando cada vez más, pero falsa alarma, no era él, el casco que llevaba aquel chico no era como el suyo. Cinco minutos después me dice mi madre: Lidia, ahí está, es él. Y ahí el corazón que no me podía ir más rápido,estaba repartiendo comida a una casa, y a los diez metros de él había un sitio para aparcar el coche. Con el corazón a mil por hora y temblando, me adelanté , lo vi , le dije: chchch! Se giró y me dijo, andaaa, ¿ Que te has comprado ? le di dos besos, seguidamente se puso el casco y aparecieron mis padres, les dijo 'buenas' y yo estaba que no podía más de la verguenza.. Y le dije: bueno, no te canses mucho. Y se marchó con la moto. De repente le dije a mi madre: Mama, tócame el pecho... Y me preguntó: Lidia, ¿Estás enamorada? Y sonriendo contesté: No sé mama. Y ella me dijo: Sabes que las casualidades no existen, ¿verdad? Si él estaba ahí y hemos encontrado sitio para aparcar el coche a su lado, no ha sido una casualidad. Y ahí es cuando le contesté: Lo sé mama, algún día será mío por completo.

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